lunes, 3 de junio de 2013

Roma eterna II



Roma eterna II
Prof. Líber Romero*

La historiografía imperial
La derrota de Cartago fue el principio de la hegemonía romana sobre el mediterráneo. El imperialismo tuvo  consecuencias generando cambios económicos, sociales y políticos  que fueron vistos, por ciertos sectores,  como la descomposición de las viejas tradiciones. Las reformas de Augusto, aparte de asegurar el poder del emperador, buscaban retroceder en el tiempo a nivel moral.
Tito Livio (59 ane-17)
Perteneciente a una familia patricia su interés por la historia lo llevó a trasladarse a Roma. Se vinculó con el círculo de poder de Augusto.  Así tuvo acceso a documentos escritos sobre la historia de Roma  lo que se refleja en sus “Décadas de Historia Romana” que están realizadas para ver la grandeza de Roma. En su obra se nota un sentido crítico y selectivo  llevando a la historia la reforma moral impulsada por Augusto. De ideas repúblicas, supo adecuarse a las circunstancias del momento. Tras la muerte de Augusto se retiró a Padua donde pasó sus últimos años.
En sus libros  asume la fundación mítica de Roma porque”(...)si algún pueblo es licito consagrar sus orígenes y asignarse una paternidad divina es al pueblo romano”. Roma nace ya con sus instituciones características  y las mismas permanecen en el tiempo.
“Décadas” tiene un sentido pedagógico y moral porque se exponen “(...) enseñanzas de todas clases, de los que pueden tomarse los que son dignos de imitación (…) y rechazarse los que son malos en sus principios y resultados”. Busca recuperar las virtudes perdidas y promover el patriotismo no causalmente sus textos van a ser utilizados durante siglos para educar a los jóvenes de las élites gobernantes. Para lograr este objetivo desfigura en forma constante la historia al percibirla como el “(…) choque entre distintos caracteres, ya exageradamente buenos, ya exageradamente malos” (COLLINGWOOD,p.101)
En su obra mantiene la tradición de narrar los acontecimientos por consulados aunque tiene errores cronológicos. Busca diferentes tipos de fuentes (orales y escritas) pero apenas viaja (sus anotaciones geográficas son en general equivocadas). Se produce un retroceso con respecto a la concepción histórica de los griegos al volver a aparecer los dioses. Lo sobrenatural tiene un peso considerable en su obra, reproduciendo aquello que se encontraba en los anales. La fortuna cumple un papel fundamental en la causalidad histórica, por eso no busca las causas y se dedica a mostrarnos los distintos acontecimientos.
Tácito (55-120)
Se sabe poco de su biografía pero fue senador, cónsul y procónsul de Asia bajo Trajano. Vive la época de madurez del imperio en donde se ha estabilizado su organización y más que a la expansión tiende a la consolidación de las conquistas. Escritor prolifero (Historia. Anales. Germánicas, Vida de Agrícola) en sus obra se nota un desdén por el pueblo así como por la concentración de poder que lo ha marginado a él y a su sector social.
En su obra se nota la idea de un pasado ideal en donde “(...) los primeros mortales vivían exentos de malas pasiones, sin vicios ni crímenes, y por ello, sin castigo ni restricciones”, sin embargo no queda atrapado en esta afirmación “(...) pues también nuestro tiempo ha producido frutos de gloria e ingenio, dignos de servir de modelo a la posteridad”
Tiene una visión moralizante de la historia y se va a centrar en los grandes personajes porque “(...) cuando todo depende de uno solo, será bueno anotar y referirse a estos hechos”
El período de tiempo que elige relatar hace que su historia sea contemporánea y él se queja de no tener, en tiempos de paz, grandes cosas que contar. En función de ello se detiene en las  pequeñas intrigas políticas de la corte romana.  Seguramente la mayoría de sus fuentes son de carácter oral; aunque por su posición conoció las obras más importantes de la época y estuvo en contacto con la documentación oficial, no dice mucho al respecto
Al centrarse en Roma y en los conflictos palaciegos introduce la descripción de las personalidades, con  una explicación psicológica al accionar de los seres humanos.
Tácito ve a la Historia (ese proceso objetivo del acontecer) como un tribunal, un forma suprema de justicia,  que juzga las actitudes de las personalidades. Si bien en algún momento se pregunta si es el hombre el que hace la historia  o su accionar está  predeterminado no profundiza una respuesta y la deja abierta. En de mencionar que en algunos casos acepta la intervención de las divinidades en especial para los desenlaces desfavorables.
Los problemas económicos apenas aparecen mencionados y cuando los  trata, como por ejemplo la  escasez de trigo y de dinero no los relaciona entre sí ( su explicación termina siendo moral).
Plutarco (46-120)
Magistrado y embajador estuvo relacionado con familias del bloque de poder aunque prefirió vivir fuera de Roma. Las “Vidas paralelas” fue pensada para mostrar la vida de un conjunto de personajes famosos, comparando a un griego con un romano (salvo en cuatro ocasiones), para que sirviera de espejo de virtudes  al lector (“¿Qué medio más eficaz que éste podemos elegir para la reforma de las costumbres?"). El autor no ubica a su obras como históricas sino como un relato de vidas, por lo que  su relato se detiene en el detalle porque”(...) muchas veces un hecho de un momento, un dicho agudo y una  niñería sirve más para declarar un carácter que batallas en que mueren millares de hombres, numerosos ejércitos y sitios de ciudades” . Es un obra de pasatiempo que aporta en detalles, su personajes están enmarcado en su tiempo, pero que no busca explicar el todo.
 Suetonio (ca 70-126)
Perteneciente a los sectores dominantes Suetonio introduce en la biografía un esquema que durará siglos. El esquema de las misma se realiza recorriendo el ”linaje, nacimiento y educación, carrera en orden cronológico de acontecimientos, carácter( en tono indulgente y moralizante) y fallecimiento, incluyendo, pues es muy supersticioso, los presagios que lo anunciaron”(SANZ,p.118).
En sus obras (Los doce cesares. Las vidas de Lucano)  se nota su antipatía al régimen imperial. No pretende enseñar sino distraer, se interesa únicamente en el individuo y se entretiene en las minucias de los conflictos de la corte (especialmente lo más morbosos).
Ammiano Marcelino (330-400)
El autor escribe en medio del proceso de crisis del imperio. Para él la verdad le parece un ideal inaccesible y hace escasa referencia a la misma. Normalmente se mantiene dentro de la veracidad. Frente a fuentes distintas todo descansa en la autoridad del historiador. Ello no implica que no consulte fuentes de primera mano (documentos oficiales, traducciones griegos). Su relato descarta los detalles mínimos para dedicarse a los grandes acontecimientos que están cargados de consecuencias.

*Profesor de Historiología en formación docente
Bibliografía citada
COLLINGWOOD, Robin,(2004) Idea de la historia, México, FCE, 3°ed
PLUTARCO Vidas paralelas
SANZ, Víctor,(1985) La historiografía en sus textos: desde sus orígenes hasta el Renacimiento, Caracas, universidad central de Venezuela
TACITO La vida de Agrícola
TITO LIVIO Décadas de historia romana

viernes, 17 de mayo de 2013

ROMA ETERNA I



ROMA ETERNA I
Prof. Líber Romero*

Entre los siglos IX y VIII ane. grupos itálicos(latinos y sabinos) fundaron pequeñas aldeas agrícolas,  alrededor del Tiber, que se unirían en la liga de los Siete Montes. En el siglo VIII ane los etruscos conquistaron la zona trasformando la liga en la ciudad de Roma. Expulsados en el el siglo V ane por los itálicos estos mantuvieron la forma de gobierno monárquica. La lucha entre patricios y plebeyos llevó, en un proceso de 200 años, a la conformación de la República.
Esta Roma republicana se expandirá primero por la península itálica para posteriormente unificar el mediterráneo (el Mare Nostrum) bajo su dominio. Controlar a una población de millones en un extenso territorio generaba un problema constante, rebeliones (de pueblos dominados y de esclavos), organización, control y abastecimiento de poblaciones distantes, a lo que sumaba la formación de nuevos grupos con poder  económico y la ruina de los pequeños agricultores romanos (que eran ciudadanos y base del ejército).  Esta problemática sirvió de base a los conflictos políticos internos que desgarraran a la República y que conducirán, en un complejo proceso, a la concentración del poder en una persona. 
 Características  de la historiografía romana
En Roma vamos a asistir al control del Estado sobre la historiografía, “(…) tales servidumbres, impuestas por el poder, no nos autorizan sin embargo a afirmar la existencia de historiadores oficiales. Solo los informes de las campañas militares merecen tal calificativo” (BOURDÉ-MARTIN, p.23). Fruto de autores que van a tener una vida política activa (salvo Nepote) su objetivo no va a ser la búsqueda de la verdad sino la exaltación de Roma. 
Roma  es tomada como el centro de las investigaciones, pero los historiadores que intentaron ir hacia el pasado remoto se encontraron con el problema del dominio Etrusco y lo solucionaron  aceptando el origen mítico de Roma. Bermejo afirma que lo que aporta de nuevo esta historiografía es la idea de que Roma tiene una forma política estable, dotada de una enorme capacidad de adopción y determinada a perdurar eternamente.  El historiador debía conducir su relato para colocar a Roma como fin del proceso histórico y esta idea de “Roma Aeterna” tendrá un gran provenir en la teoría política medieval.
La interpretación de la fuentes es en general acrítico (pese a las recomendaciones de Cicerón) se aceptan los relatos concordantes y se mencionan aquellos que se oponen, pero el historiador no sopesa las divergencias. En tal sentido hay un retroceso en la metodología con respecto a los griegos. 
Esto no debe hacernos pensar que es una historiografía anclada en el pasado sino que por el contrario se va hacer un uso del mismo para justificar el presente. La historia  cumple una función política y se  convirtió  en un apoyo para los estadistas y los oradores que querían justificar sus acciones.
El arte de convencer y agradar es permanente, el relato está plagado de descripciones individuales o de conjunto que muestran a los actores y a su escenario. En los relatos históricos se puede observar que los romanos  privilegian dos tipos de cambios: los producidos por el conflicto externo (la guerra) y los conflictos internos (luchas por el poder e innovaciones constitucionales).
La historiografía de la República.
Las primeras formas de recopilación de datos que aparecen en Roma, hacia el siglo III ane, son los Anales, escritos en un principio en griego y posteriormente en latín. En ellos el Máximo pontífice anotaba los cargos políticos que existían y los hechos que eran considerados importantes.
En el siglo I ane las luchas internas del bloque en el poder generó el desarrollo de un tipo de historia que se preocupan de hechos concretos y particulares en función de las disputas del presente.  Las monografías son superiores a los escuetos anales pero adolecen del subjetivismo del combate ideológico.
Julio César (100-44 ane) 
César escribe dos obras (Comentarios a las Guerra de la Galias, Comentarios a las Guerra civiles) que desde el nombre “comentarios” da a entender que se trata de reflexiones para un uso posterior de los historiadores.  El  autor logra una narración con una prosa sencilla, en donde el distanciamiento con el objeto descripto aparenta objetividad. No existe el autoelogio directo sino que este se produce al elevar a los adversarios; estos son mostrados en forma detallada y respetuosa (esta técnica indirecta de elogio ha perdurado en el tiempo). En el fondo las obras sirven para difundir, justificar y realzar su accionar.
Cayo Salutio (87-37 ane)
Participó desde joven en la actividad política siendo tribuno, posteriormente con el ascenso de César fue nombrado proconsúl en Numandia en donde amasó  una enorme fortuna. Asesinado su protector se retiró de la vida pública para dedicarse a escribir historia”(...)para destacar las cosas que me parecieron dignas de memoria. Tanto mejor, cuanto que mi ánimo estaba libre de esperanza, de miedo y de relación con los partidos políticos”. Este argumento en favor de su objetividad no lo lleva acabo al defender a César atacando a Pompeyo.
Su obra busca mantener la memoria de los hombres virtuosos, tras lo que se oculta su intención de mostrar un pasado ideal que debería repetirse en el futuro. Para él la culpa de todos los males de Roma era el amor al lujo, la riqueza y la corrupción que comienza con la derrota del último enemigo: Cartago.
Marco Tulio Cicerón (106-43 ane)
En su obra “Diálogos del orador” medita sobre la Historia y la tarea del historiador (en un contexto en donde la historiografía que se impone en la de sus enemigos). La  concepción de historia adquiere una profundidad mayor que en sus antecesores: "Testigo de los tiempos, luz de la verdad, vida de la memoria, maestra de la vida, mensajera de la antigüedad". Para él el historiador debe escribir verdades, buscar las causas y valorar adecuadamente la relación entre las mismas ("¿Quién ignora que la primera ley de la Historia es que el escritor no diga nada falso, que no oculte nada verdadero, que no haya sospecha de pasión y de aborrecimiento”) . Se puede observar que existe la intención de dar una explicación multicausal de la historia.
La profundidad de las reflexiones de Cicerón sobre la historia no  llegó a generar discípulos. 
*Profesor de Historiología en formación docente
Bibliografía citada
BERMEJO, José- PIEDRAS, Pedro,(1999) Genealogía de la Historia, Madrid, Akal
BOURDÉ, Guy- MARTIN, Hervé, (1992) Las escuelas históricas, Madrid, Akal
CICERON Dialogo del orador
SALUTIO Conspiración de Catilina.

Artículo publicado en El popular. Semanario, Montevideo, 17 de mayo de 2013, N° 225, 3°época

Vicisitudes de Marx



Vicisitudes de Marx
Líber Romero

Marx y Engels
Realizar un artículo dedicado a los 195º aniversario del nacimiento de Marx nos permite reflexionar sobre las vicisitudes de su obra, su difusión y esbozar un conjunto de criterios para abordar la misma. No se puede hablar de Marx sin hacer referencia a su amigo y compañero Engels, con el que escribió una parte importante de sus obras y discutió la mayoría. Dice Paul Lafargue, socialista y yerno del bávaro,  “La opinión de Engels fue siempre estimada por Marx como la primera, pues lo consideraba como el único capaz de ser su colaborador. Engels constituía para el todo su público y no ahorraba ningún esfuerzo para persuadirlo, para ganarlo a sus ideas. Yo lo he visto recorrer libros enteros, en busca del hecho del que tenía necesidad para convencer a Engels sobre o me acuerdo que punto secundario de la cruzada de los albigenses. Conquistar  la adhesión de Engels era un triunfo para Marx.”.
Uno puede encontrar diferencias en estilos de escritura, Engels es más didáctico  que Marx, y en temas de interés (filosófico, económico y político en uno o económico, militar y político en el otro). Estos elementos se han agrandado para ver diferencias conceptuales entre ellos. El objetivo de separar la elaboración de ambos, especialmente fuerte en la década del 60 del siglo pasado, era tratar de atacar por elevación a Lenin, que sería para estos críticos un engelsiano y no un marxista.
El hecho que llamemos marxismo a la teoría se debe a la defensa en torno a la primacía de Marx en los temas y descubrimiento que hiciera Engels. Según él “(…)descubrió la ley del desarrollo de la historia humana: el hecho, tan sencillo, pero oculto hasta él bajo la maleza ideológica, de que el hombre necesita, en primer lugar, comer, beber, tener un techo y vestirse antes de poder hacer política, ciencia, arte, religión, etc.; que, por tanto, la producción de los medios de vida inmediatos, materiales, y por consiguiente, la correspondiente fase económica de desarrollo de un pueblo o de una época es la base a partir de la cual se han desarrollado las instituciones políticas, las concepciones jurídicas, las ideas artísticas e incluso las ideas religiosas de los hombres y con arreglo a la cual deben, por tanto, explicarse, y no al revés, como hasta entonces se había venido haciendo.
Pero no es esto sólo. Marx descubrió también la ley específica que mueve el actual modo de  producción capitalista y la  sociedad burguesa creada por él. El descubrimiento de la plusvalía iluminó de pronto estos problemas, mientras que todas las investigaciones anteriores, tanto las de los economistas burgueses como las de los críticos socialistas, habían vagado en las tinieblas.”

Sus obras

Marx fue un prolifero escritor entre obras terminadas, esbozos de la mismas, cartas y artículos periodísticos se cuentas más de 40 volúmenes de la obras (in)completas. En vida del alemán fueron pocos los libros que fueron publicados y  aún no se cuenta, en ningún idioma, con una edición completa de su obra. No creemos que sea necesario conocer hasta el último escrito de un autor para comprender lo esencial de su pensamiento, sin embargo es interesante comprender que el marxismo del siglo XX fue elaborado a partir de un conjunto reducido de las obras de Marx y Engels.
Dejando afuera los artículos periodísticos escritos en distintos medios en EEUU y Europa y que por lo tanto no componía una unidad visible, se puede ver que el corpus de libros marxista  era exiguo en comparación con lo que hoy tenemos acceso. Antes de 1848 fueron publicadas: La situación de la clase obrera en Inglaterra (E) La sagrada familia (M-E), La pobreza de la Filosofía (M), El manifiesto comunista (M-E). Después del 48: La lucha de clase en Francia (M), El dieciocho brumario de Luis Bonaparte (M). La guerra campesina alemana (E), Revolución y contrarrevolución en Alemania (M), Crítica de la economía política (M), El capital tomo 1(M), La guerra civil en Francia (M). Luego de la muerte de Marx, Engels se encargo de publicar  El capital tomos 2 y 3(M), La crítica del programa de Gotha(M-E) y en forma personal elaboró el Antiduhring, El origen de la Familia, la propiedad privada y el Estado, Ludwing Feuerbach.
Obras consideradas esenciales para comprender el marxismo recién vieron la luz en el siglo XX: Dialéctica de la naturaleza (E) en 1925, Manuscritos políticos-económicos (M) y La ideología alemana (M-E) en 1932, Los Grundisse (M) en 1939 (Para un análisis detallado de la difusión del marxismo ver el libro de Hobsbawn (2011)).
Después de la segunda guerra mundial se dio una interesante discusión sobre trabajos que no se habían publicado en vida de Marx y que lo mostraban  todavía imbuido del lenguaje hegeliano (los escritos de 1842- 44, en particular sus Manuscritos políticos-económicos). El espacio no da para hacer una valoración de estas importantes obras, pero es necesario hacer una puntualización, Marx era muy celoso de los textos a entregar a la imprenta (basta saber que el mismo corrigió la versión francesa del El capital o que tiro “a la crítica de los roedores” La ideología alemana) por lo que sus borradores hay que verlo como lo que son: textos en estado de desarrollo.
Hacer un corte de sus obras entre un joven Marx (hegeliano) y un Marx maduro (para Althusser se produce un corte epistemológico) puede servir analíticamente pero oculta el proceso de creación. La teoría marxista (y no solo ella) no surge de un día para otro en la cabeza de sus fundadores, es un desarrollo en donde la creación teórica se contrapone con la realidad. El proceso de elaboración, sus aproximaciones (conceptuales y terminológicas), las reflexiones, las depuraciones son inseparables del conjunto. Pensemos en el concepto de Estado que se va complejizado o el del tránsito del capitalismo al socialismo que con la experiencia de Comuna de Paris incorpora la categoría de la dictadura del proletariado.
Entre los borradores son de especial interés los textos reunidos en los Grundisse (que son los estudios previos a la elaboración del Capital) porque nadie ponen en duda que el Marx que los escribe ya ha desarrollado un lenguaje propio. Elaborado como apuntes su redacción es compleja y en algunos casos ambiguos para el lector. No obstante el esfuerzo que involucra su lectura es recompensado porque se ve el desarrollo de algunas ideas que trasciende la época, los esbozos de una posible sociedad nueva o se prevén evoluciones del capitalismo que recién se concretaran un siglo después. Estas posibilidades no aparecen en los textos publicados, seguramente porque no respondían a los criterios de comprobación y lógica interna que Marx exigía para sus trabajos.

Apuntes para un acercamiento

En el  siglo XX se pudo apreciar, en las organizaciones sociales, los partidos políticos o en el ámbito académico, que algunas difusiones del marxismo no respondía a los postulados teóricos de sus fundadores. Hobsbawn(1983) enumera un conjunto de conceptos de lo que llama “marxismo vulgar” y  que son representativos de esta transmisión deformada del marxismo. Sus características son 1-la creencia en que el factor económico es el fundamental (pese a la expresa mención de “determinación en última instancia”) 2- La división de la sociedad en un modelo de “base y superestructura” en una relación de dominio y dependencia (eliminando la contradicción y mutua influencia[i]), 3- mediada a lo sumo por los “intereses y la lucha de clases”  4. "Las leyes históricas y la inevitabilidad histórica”, en donde lo que se suceden en forma mecánica las formaciones económicas (Comunismo primitivo-esclavismo-feudalismo-capitalismo-socialismo-comunismo, siendo el proceso ineluctable e irreversible).
Salir de esta visión esquematizada del marxismo hace necesario un estudio sistematizado, para lo que sería recomendable  tomar en cuenta algunas de estas sugerencias.
La primera recomendación es leer a los autores directamente en su obra, lo que se puede realizar a través de una visualización  cronológica o temática. Una lectura cronológica serviría para ver los ajustes que los propios autores realizan pero la agrupación temática ayuda a ver los problemas resueltos en cada caso. Independientemente del abordaje no se debe olvidar que la obra está realizada en un contexto determinado y que algunos momentos su intención es polemizar con otros o consigo mismos (por ejemplo en el caso de los borradores).
Segundo, existe un número importante de manuales, serios y respetuosos, que permite una visión global de la obra de Marx, cualquiera es recomendable si se asume que es el comienzo y no el final de la lectura. Toda obra de síntesis es la interpretación de un autor que selecciona, valoriza y expone lo que considera importante (así existirá un Marx estructuralista o un Marx humanista).
Tercero, asumir que el marxismo es una guía para la acción y no un recetario de soluciones a todos los problemas. A veces se realiza un análisis escolástico (que implica tratar a los textos como inmodificable, perfectos, “cuasi.-sagrados”) al realizar citas sacadas de contexto. La práctica de la cita de autoridad sirve para terminar una discusión o iniciar un comentario pero no desarrolla el marxismo.
Cuarto, Marx y Engels no realizaron un desarrollo sistemático de su teoría (salvo parcialmente en el Antiduhring y no hay que olvidar que este es un texto en polémica) y hay espacios vacios o poco desarrollados (en la ética o la estética por ejemplo).
Quinto, el instrumental lingüístico que utilizaron para desarrollar sus conceptos y términos fue el del siglo XIX. Se nota como intentaron realizar ajustes, terminológicos para explicar mejor la realidad, en las distintas ediciones de sus obras. A modo de ejemplo en  sus primeros escritos económicos planteaban que el proletario vende su ”trabajo”, para posteriormente precisar que lo que hace es vender “su fuerza de trabajo”, es decir una potencialidad.
Sexto, la información sobre la ciencia y la historia en muchos caso esta perimida por avances posteriores de las mismas. Lo importante es aprender el método de análisis, en ver como abordan la realidad desde su marco teórico.
Por último la lectura del marxismo es activa, desde una práctica histórica concreta de transformación y de compromiso con los oprimidos. Hacerlo como una lectura erudita, contemplativa  o de estudio formal reduce y reseca al marxismo.
Artículo publicado en El popular. semanario, Montevideo, 10 de mayo de 2013, N° 224, 3°época
Bibliografía citada
ALTHUSSER, Louis (1967), La revolución teórica de Marx, México, Siglo XXI
BORON, Atilio (2010)“Por el (necesario) regreso al marxismo”, PLED- Centro Cultural de la Cooperación Floreal Gorini, Buenos Aires
ENGELS, Federico (1883), Discurso ante la tumba de Marx
HOBSBAWN, Eric (1983), Marxismo e historia social, México, Universidad de puebla
HOBSBAWN, Eric (2011), Como cambiar al mundo. Marx y el marxismo 1840-2011, Buenos Aires, Crítica
LAFARGUE, Paul (1985), Por qué cree en dios la burguesía, Buenos Aires, Leviatán


[i]           “(…)Marx de ninguna manera decía que el complejísimo universo de la superestructura era un simple reflejo de las condiciones materiales de existencia de una sociedad. Por eso prosigue, en la cita que estamos analizando, diciendo que “el conjunto de estas relaciones de producción forma la estructura económica de la sociedad, la base real sobre la que se eleva un edificio (Uberbau) jurídico y político y a la que corresponden determinadas formas de conciencia social. El modo de producción de la vida material determina (“bedingen” en alemán. AAB) el proceso de la vida social, política y espiritual en general. No es la conciencia del hombre la que determina su ser sino, por el contrario, el ser social es lo que determina su conciencia.”
            (…)Veamos un poco: este pasaje de Marx fue tomado de una traducción al español de un texto originalmente escrito en alemán y a partir del cual se “certificaría” científicamente el carácter determinista del marxismo con las pruebas que ofrece un verbo - bedingen - torpemente traducido, por razones varias y acercade las cuales es preferible no abundar, como “determinar”. Sin embargo, de acuerdo al Diccionario Langenscheidts Alemán-Español los verbos bedingen y bestimmen tienen significados muy diferentes. Mientras que traduce al primero como “condicionar” (admitiendo también otras acepciones como “requerir”, “presuponer”, “implicar”, etc.), el verbo bestimmen es traducido como “determinar”, “decidir”, o “disponer”. En el famoso pasaje del “Prólogo” Marx utilizó el primer vocablo, bedingen, y no el segundo, pese a lo cual la crítica tradicional al supuesto “reduccionismo economicista” de Marx ha insistido en subrayar la afinidad del pensamiento teórico de Marx con una palabra, “determinar,” que éste prefirió omitir utilizando “condicionar” en su lugar. Habida cuenta de la maestría con que Marx se expresaba y escribía en su lengua materna y del cuidado que ponía en el manejo de sus términos, la sustitución de un vocablo por el otro difícilmente podría ser considerada como una inocente travesura del traductor o como un desinteresado desliz de los críticos de su teoría.”BORON